Tú, mi hermano

by P. Cristóbal Fones, SJ

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1.
Porque tuve hambre, porque tuve sed y me diste pan y agua de beber, porque anduve solo y me viniste a ver un poco de cielo pude conocer. Porque andaba triste cansado y con frío y me diste alegre tu calor de amigo, porque me sanaste cuando estuve herido yo sentí en tus manos las de Jesucristo. Yo te digo: eres mi hermano. Tú, porque supiste amar. No es tiempo perdido tiempo que se da. No es tiempo perdido tiempo que se da. Porque al niño solo llevas a tu hogar y pan de los hijos tú le sabes dar, porque a quien te ofende sabes perdonar la bondad de Dios me has hecho encontrar. Porque con tus ojos suscitas lo bueno porque miras siempre mi mejor anhelo, porque siempre escuchas mi clamor sincero descubrí en tu rostro todo un mundo nuevo.
2.
La casa 03:59
Qué importa que sea de piedra o de madera. Qué importa que no tenga lujoso jardín; mansión o cabaña, yo quiero una casa que sea mi hogar. Que tú estés allí, el niño y la flor, la cama, la mesa y un vaso de vino, la abuela, el vecino y un poco de canto y un mundo de amor, y un mundo de amor. Qué importa que sea muy pobre y pequeña; qué importa que no tenga antiguo blasón; en campo o ciudad yo quiero una casa que sea mi hogar.
3.
La oración 04:47
Te suplicamos, Señor, que manifiestes tu bondad, salva a todos cuantos sufren la mentira y la maldad. Ten piedad de los humildes, y a los caídos levanta hasta el lecho del enfermo acerca tu mano santa. Entra en la casa del pobre y haz que su rostro sonría, para el que busca trabajo se Tú fuerza y compañía. A la mujer afligida dale salud y reposo, y a la madre abandonada un buen hijo generoso. Encuéntrale Tú el camino al hijo que huyó de casa; al pescador perdido, al vagabundo que pasa. Que el rico te mire en cruz y a sus hermanos regale; que no haya odio ni envidias entre tus hijos iguales. Da al comerciante justicia, al poderoso humildad; a los que sufren paciencia y a todos tu caridad. Venga a nosotros tu Reino, perdona nuestros pecados para que un día seamos con Cristo resucitados. Tú Señor, que puedes esto y mucho más todavía, recibe nuestra alabanza por Jesús y con María.
4.
De un tronco más alto a la cruz le viene agua, sangre y vida de la misma muerte. De un tronco más alto sabia florecida; le ha manado a Cristo del pecho una herida. El fruto de este árbol gusto a cielo tiene, que la rama viene de un tronco más alto. Quien come mi carne por la rama llega al huerto del Padre. De un tronco más alto rebrota la vida cuando se despierta al tercero día. De un tronco más alto me ha nacido hoy una llama en fuego en el corazón. De un tronco más alto floreció mi pena cuando me dijeron tu Señor te espera. De un tronco más alto hicimos morada, que la gloria vino toda por su alma.
5.
Me hago tierra cuando sufro, me hago tumba adelantada; me hago fuego cuando odio, agua y aire cuando amo. Y ando cuajando el tiempo entre mis cuatro elementos. Diciendo que soy cristal, soy apenas pensamiento. Me hago tierra cuando dudo, me hago barro en los comienzos; en los finales rescoldo, y en mi llanto, vendaval. Quiero ser todas las cosas cuando todos ya se van. Diciendo que soy cristal, soy apenas pensamiento. Pero mi alma de tierra y mi cuerpo desprendido son más que mi pensamiento. Nací para ser tu hijo oh, mi Dios, enamorado. Agua, tierra, fuego y aire son senderos escondidos por donde subo a tu lado. Agua, tierra, fuego y aire.
6.
Eres 04:16
Eres fuerza de ser libre y permaneces cuando todo mi contorno se estremece, eres pórtico y camino, eres morada, eres luz de crecientes alboradas. Yo quiero oír tu voz de siempre en siempre vivir en transparencia la verdad, dormir a tus pies, guardar tu sueño, y el corazón inquieto para buscar; ser ojos que miren todo desde adentro, puerta abierta que invita a caminar. Jesús, eres mi futuro y mi presente mi horizonte de llanuras anheladas, eres canto, rocío, eres llamada, mi amigo desde ayer y desde siempre. Yo quiero ser tu amigo, Jesucristo, que no me doblegue la bajeza, no me venza la mentira y la tristeza sea sal, levadura y tu simiente, que yo sea una chispa de tu fuego y una gota de tu clara fuente, que luche tomado de tu mano, pensando poco en mí, mucho en mi hermano, y tú seas mi Señor, mi amigo, en la vida y en la muerte, mi destino.
7.
No me robarán la esperanza, no me la romperán; vengan a cantarla conmigo, vengan a cantar. Creo que detrás de la bruma el sol espera. Creo que en esta noche oscura duermen estrellas. Creo en los ocultos volcanes sin ver sus fuegos. Creo que esta nave perdida llega a su puerto. No me robarán la esperanza, no me la romperán; vengan a cantarla conmigo, vengan a cantar. Creo en el hombre razonable y no en la fuerza, pienso que la paz es simiente bajo la tierra. Creo en la nobleza del hombre de Dios imagen y en la voluntad de los hombres que se levantan. No me robarán la esperanza, no me la romperán. El árbol que lo han herido pronto renacerá.
8.
Madre de los cansados Reina de los pañales Las escobas y los panes Y el trajín de la cocina Todos los pobres la miran Señora de la pobreza Hoy le golpeamos la puerta Para pedir por favor Que la tenga siempre abierta Porque es mucha la aflicción. Señora de San José Tejedora de chalecos Para ayudar a su sueldo Madre de los brazos firmes Tan animosa y humilde Consejera de humillados Tiene los pies cansados De tanto buscar carbón Va nuestro pueblo a su lado Aprendiendo su lección. Mujer llena de fe Compañera de la ruta Madrina de la ternura Que muestra Dios a sus hijos Educadora de Cristo Socia de nuestras penas Amiga dulce y discreta Ya no se puede vivir Con el sueldo recortado Ayúdeme a discurrir. Y usted Virgen María Fue la mamá del Señor Yo sé que lo acompañó Hasta el destierro de Egipto No lo dejó en el camino Lo siguió por todas partes Discípula y escuchante Lo acompañó hasta la muerte Con esperanza gigante Madre de toda la gente. Madre de los cansados Madre de toda la gente.
9.
Al amanecer 05:30
Tú que a los gorriones les fabricas nidos y a la flor del campo tejes un vestido ven esta mañana despierta el sentido dale a nuestro día tu soplo divino Tú que amaneciste de una Virgen Madre tú que nos buscaste fuera del camino ven por tus ovejas ven a tus rediles llénense cantos hasta los confines Tú que balanceas las olas del mar y con las gaviotas sales a volar vente con nosotros vente a caminar llévame a tu lado que ansío volar. Tú que allá en el cielo enciendes estrellas y pintas hermosa nuestra luna llena ven en este día ven a la tarea por un nuevo cielo y una tierra nueva.
10.
Señor de los afligidos, salvador de pecadores, mientras aquellos señores de solemnes encintados llevan al templo sus dones con larga cara de honrados. ¡Ay que me gusta escucharte! cuando les dices: "la viuda con su moneda chiquita ha dado más que vosotros porque ha entregado su vida". Señor de las Magdalenas, Pastor de samaritanos, buscador de perlas finas perdidas en los pantanos, cómo te quedas mirando con infinita tristeza, al joven que te buscaba y cabizbajo se aleja por quedar con su dinero. ¡Ay, que difícil que pase por esta aguja un camello! Amigo de los humildes, confidente de los niños, entre rudos pescadores escoges a tus ministros parece que todo fuera en tu Evangelio sorpresa. Dices: "felices los mansos y los que sufren pobreza, benditos son los que lloran, los sedientos de justicia, dichosos cuando os maldigan". “Es hijo de los demonios” los fariseos decían; “se mezcla con los leprosos y con mujeres perdidas, el sábado no respeta ¿dónde vamos a parar? Si ha decidido sanar a toda clase de gente, es un hombre subversivo entre tanta confusión yo me quedo con lo antiguo”. Ellos miraban al cielo y Tú mirabas al hombre, cuando apartado en el monte te entregabas a la oración, sólo buscabas a Dios a tu Padre Santo y Justo. En el secreto nombrabas para que Tú los sanaras, al hombre uno por uno, y lo que el barro manchaba tus ojos lo hicieran puro.
11.
Camino del viento helado contigo quiero andar picapedrero. Camino del viento helado contigo quiero andar. Al boquerón minero, la negra pala, la dura roca, el negro cielo. Perdóname primero mis manos limpias, mi pan seguro. Camino de soledad contigo quiero andar madre sin nombre. Camino de soledad contigo quiero andar. Al hospital de noche, la pobre cama, las largas horas, sin esperanza Perdona mujer enferma mi cuerpo sano, mi hogar tranquilo. Camino del paso oscuro contigo quiero andar mi niño ciego. Camino del paso oscuro contigo quiero andar. Acariciando el suelo, las manos yertas, noche en la noche, los ojos muertos. Perdóname primero la luz que llevo, mirando estrellas. Camino del Viernes Santo contigo quiero andar, Cristo doliente. Camino del Viernes Santo contigo quiero andar. Con tu sed y tu fiebre, el cruel olvido, el duro leño, pecado y muerte. Perdóname primero que soy yo mismo, que así te he puesto.
12.
Que llevabas conversando me dijiste buen amigo, y me detuve asombrado a la vera del camino. No sabes lo que ha pasado ayer en Jerusalén, de Jesús de Nazaret a quien clavaron en cruz por eso me vuelvo en pena a mi aldea de Emaús. Por la calzada de Emaús Un peregrino iba conmigo No le conocí al caminar Ahora si, en la fracción del pan Van tres días que se ha muerto y se acaba mi esperanza dicen que algunas mujeres al sepulcro fueron de alba. Pedro, Juan y algunos otros hoy también allá buscaron: mas, se acaba mi confianza no encontraron a Jesús por eso me vuelvo triste a mi aldea de Emaús. Oh tardíos corazones que ignoráis a los profetas en la ley ya se anunció que el Mesías padeciera; y por llegar a su gloria escogiera la aflicción. En la tarde de aquel día yo sentí que con Jesús nuestro corazón ardía a la vista de Emaús. Hizo seña de seguir más allá de nuestra aldea y la luz del sol poniente pareció que se muriera. Quédate forastero ponte a la mesa y bendice que al destello de tu luz en la bendición del pan mis ojos conocerán al amigo de Emaús.

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released December 1, 2016

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